“Oramos por nuestros perseguidores”, afirma el padre Raúl Zamora. “Siempre hay una capacidad de cambiar y de reconocer las culpas y de volver a empezar la vida… Sería algo maravilloso que se reconocieran los errores, que hubiera auténtica justicia”.
“El mal histórico ha sido que siempre nos centramos en el poder” – El Nuevo Diario