En 2008 había tan pocos venezolanos en Madrid que dos pequeños fabricantes de queso al estilo de su país, José Luis Marín y su yerno Fernando Rodríguez, tenían que buscar a sus compatriotas por la ciudad, montados en su Opel Astra.
¡MÁS DE 20 MIL POR AÑO! Los venezolanos llegan a Madrid a ritmo de vértigo