Es difícil poder explicar a mis colegas europeos, norteamericanos, canadienses, iberoamericanos que informan y opinan desde Madrid que Venezuela no es algo “distinto y distante” y que forma parte de la política doméstica indefectiblemente. Por razones varias.
Graciano Palomo: Navantia y otras menudencias en el corazón del ‘Delcygate’