Primero, abrazó los acuerdos con los bonistas y ahora la gobernadora exige cambios, que si se logran, podrían constituir una victoria que impulsaría su campaña electoral
Primero, abrazó los acuerdos con los bonistas y ahora la gobernadora exige cambios, que si se logran, podrían constituir una victoria que impulsaría su campaña electoral