¡Lo espeso de la maldad, es alimento frecuente de los débiles! En estos días de angustia, necesidad espiritual y material; enfermedad y crisis mundial. He reflexionado lo siguiente: ¡El único alimento que no se acaba en el mundo, es el amor de Dios! ¡Por lo que, no existen razones para que pasemos hambre!
Gervis Medina: ¡En pleno y aciago 2020! No existen razones, para que pasemos hambre