El chino se llamaba César, como yo, pero su verdadero nombre debía ser otro. Silvio, de algún lugar de los Andes, lo ayudaba. Aprendí del castellano …
El chino se llamaba César, como yo, pero su verdadero nombre debía ser otro. Silvio, de algún lugar de los Andes, lo ayudaba. Aprendí del castellano …