Rapeando, con un mantel en la calle, atreviéndose a reinventarse para tratar de llevar “pa’ la casa”, el comercio se mueve en la temporada navideña con más ganas que ventas
Mucha gente y optimismo pero pocas bolsas en las manos de los consumidores
Rapeando, con un mantel en la calle, atreviéndose a reinventarse para tratar de llevar “pa’ la casa”, el comercio se mueve en la temporada navideña con más ganas que ventas