La precariedad, el hambre y el peligro están a la orden del día en Güiria, estado Sucre, uno de los últimos pueblos costeros al oriente de Venezuela. Es un territorio sin ley en el que las autoridades voltean la mirada ante la actuación de grupos violentos y de mafias dedicadas a la trata de personas y el narcotráfico. No hay trabajo y tampoco condiciones mínimas de vida. Es un sálvense quien pueda del que su propio gentilicio busca huir aún poniendo su vida en riesgo.
¿Por qué la gente de Güiria opta por migrar lanzándose al mar hacia Trinidad?