El antiguo hotel Normandie amaneció hoy con una capa de pintura fresca que tapó algunos de los grafiti sobre su pared, cortesía de un joven ciudadano que se sintió “indignado” al conocer la noticia de que el edificio podría ser derrumbado.
El antiguo hotel Normandie amaneció hoy con una capa de pintura fresca que tapó algunos de los grafiti sobre su pared, cortesía de un joven ciudadano que se sintió “indignado” al conocer la noticia de que el edificio podría ser derrumbado.