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Edición en español Jueves 24 de septiembre de 2026

Crimen sin castigo

Durante lo peor de la pandemia, Estados Unidos ha vivido una especie de tregua. Los desproporcionados niveles de violencia, que desde su fundación caracterizan a esta república de gatillo tan fácil, se vieron temporalmente reducidos como si el país no pudiera hacer frente a dos tragedias simultáneas. Toda esa letal severidad tan americana aminoró su ritmo y se trasladó al terreno de la política con la incitación de Trump y el ímpetu de movimientos extremistas de derecha e izquierda.

Con la llegada de la primavera, los tiroteos indiscriminados y los casos de brutalidad policial han retornado hasta sus niveles habituales. Esta catástrofe consentida resulta vergonzosamente familiar sin que un cambio en la Casa Blanca vaya a suponer mucho. Lo único diferente… Ver Más

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