José Enrique Fernández tomó conciencia por primera vez de la desigualdad que existe en Puerto Rico cuando jugaba con otros niños en las calles de Ponce, por allá por la entrada de la Central Cortada.
José Enrique Fernández tomó conciencia por primera vez de la desigualdad que existe en Puerto Rico cuando jugaba con otros niños en las calles de Ponce, por allá por la entrada de la Central Cortada.