En un silencio apenas interrumpido por susurros, los estudiantes de tercer grado en el salón de la maestra Norys González Vélez practicaban en sus libretas escritura en cursivo.
En un silencio apenas interrumpido por susurros, los estudiantes de tercer grado en el salón de la maestra Norys González Vélez practicaban en sus libretas escritura en cursivo.