Aunque las cifras oficiales crecen, queda al margen una cifra negra de mujeres que no denuncian agresiones y, sobre todo, de homicidios violentos no calificados como feminicidios
Aunque las cifras oficiales crecen, queda al margen una cifra negra de mujeres que no denuncian agresiones y, sobre todo, de homicidios violentos no calificados como feminicidios