Afirma en el juicio que su «amiga» le pidió ayuda y que fue el propio Juan Muñoz, no su hermano, el que pagó los 20.000 euros por los vídeos para chantajear
Villarejo declara que fue Ana Rosa Quintana la que le hizo uno de los encargos: "Estaba desesperada por las torpezas de su maridito"