Unos de los problemas más alarmantes que evidenció pandemia fue la incapacidad de muchas personas de pensar e informarse por sí mismas. Enfrentadas a una campaña de pánico cuestionable desde el punto de vista científico, abrazaron cuarentenas totalmente contraproducentes –algo que hoy casi nadie discute– y, peor aún, se convirtieron en denunciantes de sus propios vecinos.
Axel Kaiser: La indecencia de los justos