Utuado- Al regresar del refugio, Adamides “Chelo” Ramos, de 67 años, se topó con que la calle Sargento Malaret, donde vive, estaba cubierta en fango.
Utuado- Al regresar del refugio, Adamides “Chelo” Ramos, de 67 años, se topó con que la calle Sargento Malaret, donde vive, estaba cubierta en fango.