En sus tres décadas de existencia se han trasladado a cinco países distintos en busca de un asentamiento permanente, pero las denuncias contra esta secta ultraortodoxa les han seguido en cada destino
En sus tres décadas de existencia se han trasladado a cinco países distintos en busca de un asentamiento permanente, pero las denuncias contra esta secta ultraortodoxa les han seguido en cada destino