El gobierno estatal, de forma negligente, está jugando con el sindicato, con la plataforma y con la ciudadanía, al retrasar las reformas a la Ley de Movilidad y a su Reglamento
El gobierno estatal, de forma negligente, está jugando con el sindicato, con la plataforma y con la ciudadanía, al retrasar las reformas a la Ley de Movilidad y a su Reglamento