Tras matar a un empleado de un club de tiro en Canovelles, el hombre secuestró en la capital catalana a dos mujeres que iban en coche y las obligó «a punta de pistola» a ir hasta la capital murciana para escapar de la policía Leer
La fuga de 585 kilómetros del pistolero de Barcelona a Murcia con dos mujeres amenazadas