
El culto al cuerpo sigue siendo sinónimo de consumo de anabolizantes. Desde hace un tiempo los que están de moda son los Moduladores Selectivos de los Receptores de Andrógenos (SARMS en sus siglas e inglés), fáciles de consumir porque no tienen que inyectarse y se toman por vía oral, pero son tóxicos para el hígado y con el tiempo pueden provocar tumores.
Del inyectable a las gotas: la peligrosa “moda” de los nuevos anabolizantes