Volvieron, con saña, las interminables colas para abastecerse de gasolina. Parece un ritornelo que nos acosa con demasiada frecuencia.
Gerardo Lucas: Gasolina no hay
Volvieron, con saña, las interminables colas para abastecerse de gasolina. Parece un ritornelo que nos acosa con demasiada frecuencia.