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Edición en español Lunes 14 de septiembre de 2026

«Mi vida ha quedado bajo el agua por culpa de Putin»

Agua por todos lados. Un agua de color marrón, amenazante, que avanza con fuerza y no para de subir. Las tres carreteras de acceso a Afanasivka han desaparecido y esta localidad en la cuenca del Inhulets que antes de la guerra tenía unos 700 habitantes se ha convertido en una isla a la que solo se puede entrar y salir en las lanchas de los equipos de rescate. La crecida de Dniéper se nota en los demás ríos vecinos y las zonas rurales de la región de Mikolaev, que los rusos ocuparon durante 9 meses, han resultado seriamente afectadas por la inundación . «Hacemos una media de 200 viajes por día», confiesa uno de los responsables de la embarcación de… Ver Más

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