La atroz historia del sacerdote que alcoholizó y drogó a once niños monaguillos para violarlos Por Pablo Perez julio 12, 2023 Los delitos sexuales de Kos comenzaron cuando era seminarista. Se acercaba a sus futuras víctimas, siempre niños, usando un señuelo quíntuple: golosinas, videojuegos, confianza, simpatía y principio de autoridad Clique aqui para ver articulo original ← El sexto encierro de los Sanfermines concluye con carreras bonitas y rápidas María Corina: el poder naciente, por Carlos Blanco →