Un oso malayo del zoológico de Hangzhou, en el este de China, se ha convertido en una sensación en las redes sociales del país por su aspecto humano y su habilidad para caminar erguido sobre sus patas traseras.

Un oso malayo del zoológico de Hangzhou, en el este de China, se ha convertido en una sensación en las redes sociales del país por su aspecto humano y su habilidad para caminar erguido sobre sus patas traseras.