El mundo empresarial está acostumbrado a mirar hacia adelante, con espíritu constructivo, pensando en el progreso y el crecimiento en todas sus acepciones. Nuestra mirada no acostumbra a retroceder. En estos momentos, de indudable trascendencia histórica, las empresas españolas estamos empeñadas en debatir sobre cómo establecer las bases del nuevo paradigma económico en el que nos adentramos de la mano de transiciones como la energética o la tecnológica. Nuestros retos reales son cómo gestionamos el nuevo mapa geopolítico en el que Europa está necesitada de mayores niveles de competitividad; cómo logramos cualificar a nuestros trabajadores para desarrollar esa economía del futuro en la que estamos invirtiendo; cómo compatibilizamos el objetivo compartido de la sostenibilidad medioambiental con el impulso de la… Ver Más