En medio del sueño profundo, se comienza a tener una experiencia muy real que atemoriza y paraliza el habla y el cuerpo; se le conoce como que se «te suba el muerto»
En medio del sueño profundo, se comienza a tener una experiencia muy real que atemoriza y paraliza el habla y el cuerpo; se le conoce como que se «te suba el muerto»