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Edición en español Martes 15 de septiembre de 2026

Una mujer, detenida tras el hallazgo de 14 perros muertos en su casa, once de ellos en el congelador

Elisabeth Nevils , una mujer de 41 años de Grovetown, en Georgia, ha sido arrestada después de que la policía encontrase en su casa uno horroroso escenario: había al menos 14 cadáveres de perros en su domicilio, de los cuales 11 estaban en el congelador. Según ‘The Augusta Chronicle’ , la oficina del sheriff del condado de Columbia recibió una llamada de un vecino que denunció que hacía meses que no veía a la mujer en su domicilio desde hace meses. Ante un posible caso de desaparición, y dado que no pudieron contactar con ella por teléfono, se acercaron al domicilio de la mujer. Al llegar, se encontraron la casa destrozada por dentro , llena de porquería y excrementos animales, muebles arañados y rotos y, lo que les preocupó más, sangre saliendo del frigorífico. Al abrirlo, encontraron varias bolsas donde encontraron los cadáveres de tres perros. Ante semejante panorama, comprobaron el congelador y fue aún peor: había otro perro adulto y siete cachorros muertos . Al investigar más a fondo la casa, hallaron otros tres cuerpos de perros muertos en diversas etapas de descomposición en el dormitorio principal, así como jaulas vacías y rotas. Además, en el jardín del domicilio encontraron otro perro, en este caso una hembra de pitbull, que estaba viva pero en un estado de desnutrición muy serio, además de diversas heridas y cicatrices, dientes rotos y una notable infestación de pulgas y otros parásitos. Noticias Relacionadas estandar No Regalos de ida y vuelta: el abandono de animales aumenta tras la Navidad Carmen Aniorte estandar No Ocho cachorros tirados vivos a la basura dentro de una bolsa en Valladolid M. G. Este animal sobrevivió gracias a que pudo hacer un agujero en una pared y salir de la casa, gracias a lo que pudo alimentarse de restos de basura que había en el jardín. Había abandonado a los perros La policía acabó deteniendo a Nevils en su lugar de trabajo, donde fue detenida. Al pedirle explicaciones sobre el panorama que había en su propiedad, admitió que colaboraba con un servicio de adopción de animales y había montado una suerte de refugio, pero que, ante la dificultad de cuidarlos y sentirse abrumada por la labor , no pudo más y decidió huir y dejarlos allí. Se había mudado a casa de una amiga, que no sabía nada, mientras buscaba otra casa. Tras ser interrogada, fue puesta en libertad tras pagar una fianza de 5.100 dólares, a la espera de que un juzgado dicte fecha para el consecuente juicio al que tendrá que someterse.

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