Primero en la Isla de Cabras y luego en una finca de Trujillo Alto, los pacientes de la contagiosa enfermedad fueron de gran preocupación para las autoridades estadounidenses
Primero en la Isla de Cabras y luego en una finca de Trujillo Alto, los pacientes de la contagiosa enfermedad fueron de gran preocupación para las autoridades estadounidenses