La aficionada argentina Gisela Sánchez ha iniciado una recopilación de firmas a la que se han sumado más de 50.000 argentino s para mostrar su rechazo a la actuación «polémica y corrupta» del árbitro que dirigió la final del Mundial, con el objetivo de que la FIFA «considere repetir» este partido. A través de la página web ‘Change.org’, la aficionada de la selección latinoamericana anima a todos los aficionados que se sumen a la causa para reclamar justicia , no solo para Argentina, «sino para el fútbol Mundial». La autora de esta iniciativa sostiene que la reciente final entre Argentina y España fue empañada por la actuación «polémica y corrupta» del árbitro, quien, según pruebas de video que circulan en las redes sociales, «fue comprado para influenciar el resultado del partido». Por este motivo, pide a la FIFA que revise estos incidentes con «seriedad y transparencia», y que «considere repetir la final» , esta vez «sin la influencia de un árbitro corrupto». En concreto, Gisela Sánchez afirma que los vídeos muestran decisiones del colegiado que «claramente favorecieron a un equipo sobre otro , alterando el curso natural del partido», lo que supone una «decepción monumental» para los jugadores, entrenadores y, sobre todo, para los fanáticos que ansían ver un juego decidido por el talento y la dedicación en el campo, y no por «decisiones arbitrales amañadas». En cambio, para cualquier aficionado neutral que vio el partido, el encuentro no destacó por la polémica arbitral, sino por la superioridad de un equipo sobre otro en lo futbolístico. Las estadisticas muestran los 20 remates de la selección española frente a los 2 de su rival. Los argentinos no pudieron tirar a puerta durante los 120 minutos y tan solo consiguieron un 35 por ciento de la posesión del balón. Sin embargo, la decisión acertada de expulsar al jugador Enzo Fernández con una segunda tarjeta amarilla desató el debate sobre la actuación arbitral. Bajo el juicio de más de 57.000 argentinos, el colegiado no fue «imparcial» ni «justo» por lo que el resultado no refleja verdaderamente el mérito de los equipos participantes. En este sentido, piden firmar la petición para demostrar que los aficionados «no tolerarán la corrupción en el fútbol» y que demandan un juego limpio. «¡Que se escuche nuestra voz para salvaguardar la esencia del deporte más querido del mundo!», ha concluido el comunicado. La realidad es que la repetición del partido es una petición demasiado optimista. Para que la FIFA ordene volver a jugar un partido debe infringirse deliberadamente el reglamento . Por ejemplo, que un equipo juegue con 12 jugadores, que se amoneste dos veces a un futbolista sin ser expulsado o situaciones que alteren directamente el desenlace del partido. En cambio, los errores de apreciación, como goles anulados, tarjetas erróneas o fueras de juego incorrectos quedan bajo la autoridad del árbitro y no justifican repetir el juego. Además, no existen apenas precedentes recientes en los que se haya repetido un partido por error arbitral. El útlimo fue en 2005, en unas clasificatorias al Mundial entre Uzbekistán y Bahrein, cuando el colegiado aplicó mal el reglamento en una acción que pudo decidir el encuentro. Lo que sí ha sucedido es la reaunudación de encuentros tras incidentes o la rectificación a posteriori, como sucedió en la final de la Copa África 2025/26. Esta competición fue muy polémica porque la Confederación Africana de Fútbol (CAF) declaró ganador a Marruecos a pesar de que el partido terminara con el triunfo de Senegal. La CAF tomó esta decisión porque el árbitro continuó con el partido cuando los futbolistas senegaleses abandonaron el campo que, según la normativa, supondría la incomparecencia en el encuentro dando por resultado la victoria del rival por 3-0. Sin embargo, en la Final del Mundial 2026, no existe ningún error deliberado del reglamento para llevar a cabo la repetición del partido, ni la rectificación del resultado en los despachos.