Como un gran emperador. Así saltó José Mourinho al césped de Valdebebas. En concreto, al campo principal. Al estadio Alfredo Di Stéfano. Los jugadores de ambos conjuntos ya llevaban un tiempo calentando. Desde las 17.30 horas de una tarde de verano muy calurosa en la capital, pero marcada por un intenso viento y una nube de humo que se divisaba a lo lejos, causada por los incendios forestales. El entrenador del Madrid apareció en el final de estos ejercicios previos, que se han encargado de dirigir su cuerpo técnico. Con Pintus al mando y la presencia de Khedira. Una mirada a sus chicos, un pequeño paseo y una breve charla con su segundo Joao Tralhao. Tras eso, apenas dos minutos, volvía a los vestuarios y tras él, todos los presentes sobre el campo. Sin indicación ninguna, con todo el equipo sabiendo a quién deben seguir. El reloj marcaban las 17.50 horas. Veinte minutos de preparación, para después volver a salir al terreno de juego. Esta vez con la indumentaria de juego. La primera equipación, que estrenaban en dicho encuentro. Más que un encuentro, un partido de entrenamiento. El invitado a la Ciudad Deportiva del Real Madrid ha sido otro equipo madrileño, el Alcorcón. A las 18.00 horas comenzó este examen de pretemporada. Lunin; Arnold, Asencio, Huijsen, Carreras; Camavinga, Cestero; Guler, Mastantuono, Valero; Gonzalo. En una formación de 4-2-3-1. Este ha sido el primer once inicial de Mourinho en su vuelta trece años después. Esto está sujeto, por supuesto, a que no se trata de un encuentro oficial y que ha alineado a los jugadores que tiene disponibles . Muchos se encuentran en sus vacaciones tras el Mundial y se irán reincorporando poco a poco. Otros, continúan con sus procesos de recuperación debido a las lesiones que arrastran. Es el caso Militao y Rodrygo, que han presenciado el partido desde la grada del Di Stéfano junto a un Valverde que se ha puesto a las órdenes del portugués recientemente. En el transcurso del encuentro, Mourinho se ha mostrado concentrado y observador. De pie en su zona técnica, analizaba el juego de su equipo. En el primer minuto ha tenido lugar la jugada más destacada. Mastantuono se ha internado con una buena acción en el área y un defensa del equipo alfafero ha terminado por derribarle. Penalti. El encargado de cobrar la pena máxima ha sido Guler, por galones. Su lanzamiento lo ha parado el portero. Pasaban los minutos y Mourinho se mantenía firme, en pie, sin quitar ojo a lo que ocurría y sin hacer ningún gesto, ni decir una palabra. Todo lo contrario a su homólogo en el otro lado. Las únicas indicaciones han sido para Gonzalo, de carácter táctico y desde la distancia. Un jugador, el madrileño, que ha puede encontrar su sitio con Mou. Después de un tiempo, ha optado por sentarse en el banquillo. Charlar con su equipo de trabajo. Llegadas las 18.20 horas la prensa ha abandonado el estadio con un partido que seguí en marcha. La segunda etapa de Mourinho al frente del Madrid comenzó el pasado 13 de julio y el 24 de este mismo mes, ha tenido lugar su vuelta al banquillo. Aunque sea en la Ciudad Deportiva y en un amistoso. Ya está aquí.