
Con el objetivo de integrar al sector productivo local en la cadena de valor del mercado energético, la Cámara de Comercio e Industrias del Estado Bolívar (Ccieb) llevó a cabo la conferencia “Contratación con la industria petrolera”.
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Este encuentro forma parte del Proyecto Ciudad Bolívar, una iniciativa que busca consolidar a la capital del estado como una base estratégica y de apoyo logístico para la Faja Petrolífera del Orinoco.
El evento inició con la intervención del presidente de la Ccieb, Wuilfredo Carrasco, quien destacó la importancia de brindar al empresariado bolivarense las herramientas y la visión necesarias para expandir sus oportunidades de negocio hacia el sur del estado Anzoátegui.
Arquitectura empresarial y marco legal
Para ser competitivos en el sector petrolero, las empresas deben contar con bases sólidas. En este sentido, la conferencia abarcó los aspectos organizativos y legales más críticos. La Dra. Jeannette K. Güipe G. presentó la “Arquitectura del Éxito Empresarial”, ofreciendo herramientas de neurogerencia y blindaje operativo-contable. El objetivo es que las empresas logren valorarse comercialmente, resulten atractivas para los inversionistas y superen auditorías exigentes.
Rosmary Torres, directora de la institución, enfatizó que la cercanía geográfica de Ciudad Bolívar con los bloques petroleros representa una ventaja competitiva invaluable que debe ser aprovechada.
La ingeniera Estefanía Márquez desglosó el marco de la Ley de Contrataciones Públicas, destacando la obligatoriedad de mantener al día las solvencias del Registro Nacional de Contratistas (RNC). Junto a Karen Rodríguez, explicaron la metodología correcta para formular propuestas técnicas y económicas que cumplan con los estándares de la industria.
El filtro definitivo: La norma SI-S-04
El panel principal estuvo a cargo del experto Héctor Esparragoza, quien detalló “La Ruta de Calificación SI-S-04”, el instrumento de evaluación de aptitud indispensable para ejecutar obras con Pdvsa, sus filiales y empresas mixtas.
Esparragoza advirtió que esta norma es un filtro estricto de validez nacional diseñado para salvaguardar recursos y verificar la seguridad operativa de los contratistas. La evaluación se basa en un esquema de 100 puntos, distribuidos de la siguiente manera: Núcleo administrativo (48%), evalúa el cumplimiento normativo (como las exigencias de Inpsasel), la estructura del personal, la capacidad de inversión y el manejo de imprevistos.
Operaciones en campo (52%), mide la capacidad de la empresa para identificar riesgos, aplicar protocolos de salud ocupacional y garantizar la seguridad en el terreno.
Para calificar como “apta” por un período de dos años, las empresas deben alcanzar la “zona verde”, es decir, una puntuación entre 80 y 100 puntos. Además, advirtió que el incumplimiento normativo o la falta de solicitud formal a través del Anexo E conllevan a la descalificación automática y al bloqueo temporal en el sistema de contrataciones.
“Ciudad Bolívar es estratégica, no solo por su ubicación geográfica, sino también por su amplia mano de obra calificada”, concluyó Esparragoza, dejando un mensaje de motivación para los empresarios locales que buscan diversificar sus operaciones.
