El chavismo cambió de dueño, pero Internet no perdona e Irán no olvida (FOTOS)

Diosdado Cabello ríe a mandíbula batiente durante una manifestación chavista junto a Ali Chegini, embajador iraní en Caracas.

 

El reciente encontronazo diplomático entre la Casa Amarilla y la Embajada de la República Islámica de Irán en Caracas ha expuesto una vez más las incongruencias de la administración chavista de Delcy Rodríguez, tutelada por los intereses de la Casa Blanca.

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Todo empezó con las declaraciones del canciller iraní Abbas Araghchi para el medio local Mehr News donde desestimó la respuesta del chavismo y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) durante la “Operación Resolución Absoluta” ordenada por el presidente estadounidense, Donald Trump, para capturar a Nicolás Maduro y Cilia Flores.

Video: Mehr News

 

“Vinieron a sobornar, no a mí, mi país, que no está en venta. Les dije: si quieren construir una planta, construirán esto; si quieren construir eso, construirán eso. Pero nosotros decidimos. No tienen que amenazarme en cada momento, diciendo que en cualquier momento puede caer una bomba”, comentó Abbas Araghchi en referencia a las negociaciones con Estados Unidos durante el conflicto bélico desatado por la pretensión iraní de desarrollar un arma nuclear.

“Esto no es Venezuela, donde tomas a una persona y todos los demás se asustan y retroceden”, subrayó el diplomático persa en clara referencia al repliegue chavista que se abstuvo de responder al ataque norteamericano para evitar una segunda ola.

El exdiplomático chavista Yván Gil pelaba el diente junto a Ali Chegini, embajador iraní en Caracas.

 

La declaración fue un baldazo de agua fría para Félix Plasencia, quien emitió desde su despacho un comunicado y entregó una carta de protesta a Ali Chegini, embajador iraní en Venezuela.

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La diplomacia chavista solicitó el “cese de toda alusión o comparación que menoscabe la dignidad, la soberanía, la institucionalidad o el buen nombre de la República Bolivariana de Venezuela” y por primera vez recomendó a Irán mantener “el respeto recíproco, la igualdad soberana, la no injerencia en los asuntos internos y los demás principios del derecho internacional”.

Delcy Rodríguez conversaba hace unos años con Mohamad Yavad Zarif, diplomático iraní que actualmente mantiene negociaciones con Estados Unidos.

 

A continuación, la embajada iraní en Caracas emitió una respuesta en redes sociales con la intención de calmar las aguas y también recordarles a sus antiguos aliados los muchos intereses que los mantuvieron unidos durante décadas.

Irán enfatizó que sus relaciones con el país caribeño “son profundas, históricas y fundamentadas en el respeto mutuo” y aseguró que “quienes adversan este vínculo entrañable han intentado de manera sistemática, en especial a través de maniobras mediáticas, perturbar esta unión sólida y fraterna”.

Ali Chegini, embajador iraní en Caracas, junto a Domingo Hernández Lárez, antiguo jefe del Comando Estratégico Operacional.

 

Por ello, el despacho de Ali Chegini sugirió que se trató de un malentendido a causa de “la difusión incompleta y fuera de contexto de un fragmento de la entrevista prestada por (…) Abbas Araghchi, ministro de Asuntos Exteriores de la República Islámica de Irán, relativa a las agresiones y presiones militares de los Estados Unidos de América contra naciones y países independientes, entre los que se cuentan Irán y Venezuela”.

Irán insistió en que las palabras de su canciller “en ningún modo conllevan una falta de respeto o un juicio negativo hacia el digno e ilustre pueblo de Venezuela, sus autoridades, sus instituciones legítimas o su soberanía nacional”.

Sin embargo, la diplomacia iraní se permitió alabar a Hugo Chávez el pasado martes, cuando hubiera cumplido 72 años de vida. “El imperialismo no podrá detener ni la Revolución Islámica ni la Revolución Bolivariana. Derrotaremos al imperio y a sus lacayos”, fue la cita del difunto expresidente que Irán invitó a recordar.

Sobre la reunión entre representantes diplomáticos de ambos países, el despacho de Ali Chegini mencionó que “se brindaron las aclaraciones pertinentes para precisar las percepciones generadas a raíz de las recientes declaraciones de (…) Abbas Araghchi”.

Ali Chegini, embajador iraní en Caracas, recibió a colectivos del Movimiento Revolucionario Tupamaro.

 

Mientras tanto, los altos jerarcas chavistas pretenden borrar del imaginario colectivo su estrecha alianza con Irán, interrumpida abruptamente a principios de este año, cuando Estados Unidos decidió patear el tablero con una intervención bélica quirúrgica bajo el argumento de acabar con el envío de cocaína y otras drogas desde Venezuela.

La mentira tiene patas cortas y nuevamente el destino se lo demostró al chavismo, cuyo pasado trastoca sus vanos intentos de pintarse como un aliado de confianza ante la Administración Trump. Lo cierto es que en Internet abundan pruebas de los múltiples viajes de Delcy Rodríguez a la nación persa, así como de los alaridos y amenazas lanzados por Diosdado Cabello contra Israel en compañía del propio embajador iraní.

Ali Chegini, embajador iraní en Caracas, entregó sus credenciales ante un sonriente Nicolás Maduro.

 

Por si fuera poco, también hay evidencias de la estrecha alianza militar y subversiva entre el régimen de Nicolás Maduro y el de Ali Khamenei, ayatolá abatido por las fuerzas del Comando Central este mismo año.

Domingo Hernández Lárez, antiguo jefe del Comando Estratégico Operacional (Ceofanb), e inclusive colectivos del Movimiento Revolucionario Tupamaro visitaron hace solo unos meses la sede diplomática de Irán. También fue muy conocida la fabricación de drones artillados en Venezuela a partir del modelo iraní Shahed.

Por último, la inteligencia israelí manifestó meses atrás su sospecha de que parte del uranio usado por su enemigo regional para desarrollar un arma nuclear provenía de Venezuela. De ser cierto, se trataría de un tema muy delicado que Delcy Rodríguez seguramente no podría borrar del pensamiento de sus nuevos aliados internacionales.

Ali Chegini, embajador iraní en Caracas, era invitado recurrente en los programas producidos por propagandistas chavistas como Pedro Carvajalino o Roi López Rivas.

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Author: Pablo Perez