El Rayo Vallecano ya ha tomado una decisión. Si finalmente no recibe la autorización para disputar sus partidos en el Estadio de Vallecas, el conjunto franjirrojo ejercerá como local en El Plantío , feudo del Burgos. Según adelantó Radio MARCA, la entidad ya ha comunicado su elección a Leganés, Valladolid y Albacete, tres de los clubes con los que había mantenido contactos durante los últimos días mientras estudiaba diferentes alternativas. La elección llega en plena incertidumbre por el futuro inmediato de Vallecas. El conflicto entre el club y la Comunidad de Madrid continúa abierto después de que el Ejecutivo autonómico acordara extinguir la concesión administrativa del estadio y anunciara unas obras urgentes que todavía no han podido comenzar por la imposibilidad de sus técnicos de acceder al recinto. En este contexto, el consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, Mariano de Paco, ha citado el próximo lunes al presidente del Rayo Vallecano, Raúl Martín Presa, para abordar la situación del estadio de Vallecas y tratar de encauzar el conflicto institucional. Aunque El Plantío se perfila como la solución en caso de necesidad, la prioridad del Rayo continúa siendo disputar sus encuentros en Vallecas. El club trata de mantener abierta esa posibilidad, pero, al mismo tiempo, necesita garantizar una sede alternativa para cumplir con los requisitos de la competición ante la cercanía del comienzo de la temporada. Fuentes de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid sostienen que el retraso en el inicio de las obras responde a la demora del club en atender los sucesivos requerimientos de documentación y consideran que, de haberse acortado esos plazos, los trabajos podrían haber comenzado semanas atrás. Mientras tanto, la incertidumbre también alcanza a los abonados que ya han renovado su carné para la próxima temporada, en una campaña marcada por una subida media de los precios cercana al 15 %. Con la elección ya comunicada a los clubes que aparecían como posibles alternativas, el escenario queda ahora pendiente de la evolución del conflicto y de los trámites necesarios para formalizar la sede. Si Vallecas recibe la autorización correspondiente, el Rayo continuará jugando en su barrio. En caso contrario, el equipo franjirrojo ya tiene definido el plan para comenzar la Liga lejos de casa.