La disminución de las temperaturas en el suroeste de Francia invita al optimismo ante la situación del megaincendio en Gironda . Tras un miércoles marcado por máximas superiores a 40 grados en este departamento calcinado, la bajada de diez grados, junto con la lucha de más de 3.000 bomberos contra las llamas, permitió una «mejora», indicó el Ministerio francés del Interior. El fuego, sin embargo, continúa sin estar oficialmente controlado. Después de haber quemado más de 42.000 hectáreas –es el fuego más vasto de los últimos 50 años en Francia–, las llamas ya no avanzan en la región bordelesa. Esta mejoría supuso dos buenas noticias este jueves. Por un lado, la reapertura, desde las dos del mediodía, del tramo cerrado… Ver Más