
Un tribunal federal concedió una orden de emergencia que impide, por ahora, la aplicación de nuevas políticas del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) que amenazaban con dejar sin permiso de trabajo a miles de solicitantes de asilo y beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS).
Por La Opinión
La resolución representa un revés temporal para la administración del presidente Donald Trump, ya que suspende la entrada en vigor de medidas que, según organizaciones defensoras de inmigrantes, podían provocar la cancelación de autorizaciones de empleo y el rechazo de solicitudes de asilo sin ofrecer garantías suficientes de debido proceso.
La decisión judicial permanecerá vigente mientras avanza el litigio en una corte federal.
Orden judicial protege permisos laborales
De acuerdo con los demandantes, miles de beneficiarios del TPS corrían el riesgo de perder su autorización laboral a partir del 22 de julio, como consecuencia de las políticas implementadas por el USCIS para aplicar parte de la legislación conocida como One Big Beautiful Bill Act.
Además, los cambios también podían afectar a personas que buscan asilo en Estados Unidos, al permitir el rechazo de sus solicitudes y la cancelación inmediata de sus permisos de trabajo.
La demanda fue presentada por la Venezuelan Association of Massachusetts, la National TPS Alliance, el Asylum Seeker Advocacy Project (ASAP), el sindicato SEIU y 32BJ SEIU, con representación legal de Democracy Forward, la National Day Laborer Organizing Network y ASAP.
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