La intermitente historia de amor entre Gonzalo y Arbeloa

 Hay un nombre que aparece y desaparece a lo largo de toda la carrera de Gonzalo García (Madrid, 22 años): el de Álvaro Arbeloa. El técnico que lo dirigió y lo hizo campeón en la cantera del Real Madrid es también el que ahora, ya como entrenador del Fulham , reclama su fichaje para la   Premier League. La operación está a punto de concretarse. Pero también el que en los meses en los que estuvo al mando del primer equipo, apenas contó con él, le retiró la confianza que le había mostrado Xabi Alonso, su antecesor. Pocos futbolistas encarnan mejor la idea de canterano . Gonzalo es puro producto de Valdebebas: llegó a la Fábrica en 2014, con apenas diez años, y ascendió peldaño a peldaño por todas las categorías del club —Alevín B y A, Infantil B y A, Cadete A, Juvenil C, B y A— hasta desembocar en el Castilla. Solo un curso rompió esa línea recta, el 2018-19, cuando su familia se trasladó a Mallorca y él jugó allí en categoría cadete; en cuanto regresó, retomó el ascenso sin pausa. Fue en lo más alto de ese escalafón juvenil donde se cruzó por primera vez con Arbeloa. Con el exlateral en el banquillo, el   Juvenil A conquistó en la temporada 2022-23 el triplete nacional —Liga, Copa del Rey y Copa de Campeones—, con Gonzalo como gran ariete de una generación irrepetible. El gol fue siempre su rúbrica: ya sin Arbeloa, a las órdenes de Raúl González en el Castilla, firmó en la 2024-25 su gran temporada al proclamarse máximo goleador de la Primera Federación con 25 tantos, el mejor registro para un jugador en una sola campaña desde que existe la categoría, premiado con el Enrique Castro Quini de la AFE. El salto definitivo llegó el pasado verano y con otro entrenador: fue Xabi Alonso quien, aprovechando la baja por enfermedad de Kylian Mbappé, lo lanzó en el Mundial de Clubes. Gonzalo respondió con la Bota de Oro del torneo —cuatro goles y una asistencia— y se ganó un puesto en la primera plantilla. Terminó sumando ocho goles —seis en Liga— en los minutos que lorgó acumular durante 39 partidos, casi siempre como revulsivo. El olfato de Gonzalo sigue vigente. Lo demostró el pasado martes, en el que volvió a marcar en la goleada por 4-1 al Leganés , ya con José Mourinho al frente. Como respuesta a un tanto que parecía abrirle esperanzas de quedarse en el primer equipo, el club está a punto de concretar su salida. La cantera otra vez menos vivero que negocio. En la selección, Gonzalo se ha consolidado como el ‘9’ de referencia de la sub-21 de David Gordo. Su rendimiento llegó a abrirle las puertas del grupo de trabajo de la absoluta —Luis de la Fuente lo citó como ‘sparring’ en la primera semana de concentración previa al Mundial—. En Craven Cottage, Arbeloa le ofrece ahora justo lo que no tuvo en Chamartín: ser titular. El acuerdo, a falta de hacerse oficial, ronda los 40 millones de euros por el 70 % de los derechos. El club blanco conserva una opción de compra preferente y un porcentaje sobre una futura venta. Gonzalo se situaría entre las ventas más caras de un canterano madridista, por detrás del récord de Morata (80, al Chelsea en 2017) y en línea con operaciones como la de Nico Paz (60, al Como) este verano o la de Achraf (40, al Inter, en 2020). La marcha de Gonzalo no sería un caso aislado, sino el último capítulo del gran negocio de la Fábrica. Aquel Juvenil A del triplete —con Nico Paz, Álex Jiménez, Rafael Obrador, Chema Andrés, César Palacios, ‘Yusi’ Enríquez, Jacobo Ramón o Manuel Ángel— se ha convertido en una mina de oro: sumando esta operación, los ingresos del Real Madrid por futbolistas criados en la cantera se acercarían este verano a los 200 millones de euros , con la venta de Nico Paz al frente. Y la puerta de salida tampoco se cerraría con Gonzalo: César Palacios, otro de aquella hornada, también interesa en Craven Cottage. La oferta es de 10 millones de euros por el 70 % de sus derechos. El mercado del Real Madrid, aún por rematar, sigue teniendo el sello de La Fábrica.

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Author: Pablo Perez