La jugarreta de Hezonja al Real Madrid

El Real Madrid ha aprovechado su primera temporada sin títulos en los últimos 15 años para acometer una auténtica revolución. Tras las marchas de Sergio Scariolo y Sergio ‘El Chacho’ Rodríguez, Florentino Pérez ha vuelto a entregar los mandos de la sección a Juan Carlos Sánchez , histórico director deportivo que, en su primer día en la oficina, puso en el banquillo blanco a Pedro Martínez, arquitecto del Valencia Basket bicampeón. Un movimiento arriesgado pero de lo más estimulante que ha venido acompañado de una buena retahíla de fichajes, como Jaime Pradilla (Valencia), Timothé Luwawu-Cabarrot (Baskonia) y Mikael Jantunen (Fenerbahçe). Sin embargo, los merengues no contaban con que Mario Hezonja , uno de sus mejores jugadores, generase un auténtico cisma. El croata, como se conocía desde hace meses, contaba con una cláusula en su contrato para poder abandonar el equipo y unirse a una franquicia NBA, liga a la que ya perteneció cinco años (2015-2020). Para volver a cruzar el charco, Hezonja tenía hasta el pasado lunes para abonar 850.000 euros al Madrid. Así, el alero comunicó que se iba a Estados Unidos, pero ingresó el dinero, por lo que, a día de hoy, sigue perteneciendo a la plantilla merengue. Un extraño movimiento orquestado por su agente Misko Raznatovic , el más poderoso del Viejo Continente, que ha descolocado al Madrid, pues no tenía entre sus planes desprenderse del alero y ahora está obligado a ponerse firme ante la comprometida situación. Más si se tiene en cuenta que la propia NBA parece haber destapado la jugarreta que el jugador balcánico tenía planeada. Según ha asegurado el medio ‘Eurohoops’, Hezonja pretendía abandonar el Madrid, firmar un contrato temporal con algún equipo americano (los Cleveland Cavaliers están interesados en sus servicios) y, acto seguido, volver a Europa para unirse a algún proyecto de Euroliga, como el Dubái , que aspira este año a codearse con los escudos más poderosos del continente. Un maquiavélico plan que la propia NBA ha desbaratado ya que, según el citado medio, entiende que permitir este tipo de movimientos dañaría su imagen y su marca. Ahora, con todas las cartas sobre la mesa, la salida de Hezonja del Real Madrid apunta a culebrón. La primera opción sería abonar los 850.000 euros y jugar en la NBA. La otra, negociar con el conjunto blanco la rescisión de su contrato, escenario poco probable ya que renovó en 2024 por cinco temporadas (le quedan tres por cumplir), con un gran sueldo y encima tras coquetear con el Barcelona , equipo del que fue canterano. Y, por último, le restaría permanecer en el Palacio, pese a que mostró un gran descontento cuando se anunció el despido de Scariolo y la llegada de Martínez («¿En este punto, escribo párrafos aquí o grabo publicaciones masivas de TikTok y escupo fuego?», dijo en su día). El Madrid, por supuesto, no está contento con las formas e incluso pediría una indemnización a la Euroliga si Hezonja acaba recalando en un competidor. Sin embargo, el incendio provocado por el croata no ha trastocado sus planes y sigue muy activo en el mercado de fichajes. Tras renovar a Llull por una campaña más, busca una cesión para Procida y, según diversas publicaciones, está cerca de completar su plantilla con Olivier Sarr , pívot francés con amplia experiencia en la NBA, y Lonnie Walker , que viene de promediar 15 puntos en Euroliga con el Maccabi de Tel Aviv. Si Hezonja acaba abandonando el barco, los blancos deberían acometer alguna incorporación más al estar faltos de talento en la posición de cuatro tras la salida de Trey Lyles . De hecho, según reveló la propia liga ACB, igualó la oferta del Valencia por Eli Ndiaye al tener derecho de tanteo por el jugador. El internacional español ingresó en la cantera del Madrid con tan solo 13 años, llegando a ser una parte importante del primer equipo con el paso de las temporadas y partícipe en la conquista de una Euroliga, tres ligas y una Copa del Rey. Después de su fallido desembarco en la NBA, Ndiaye aparece como una gran opción si Hezonja consigue acometer su jugarreta.

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Author: Pablo Perez