El asesinato a manos del islamista Abdul Ballout de una mujer polaca de 65 años, que visitaba con su hija Berlín y celebraba la fiesta de Christofer Street Day, ha sido la crónica de una muerte anunciada. Las autoridades alemanas sabían desde hace tiempo que el islamista simpatizaba con Daesh y estaba fichado como delincuente violento desde los 16 años. Su intención de atentar era conocida, pero fue considerado un «pretencioso» . Había sido juzgado en Berlín en 2022 y de nuevo en 2026, la primera vez por daño corporal intencionado y la segunda por extorsión depredadora. El veredicto del Tribunal de Distrito de Tiergarten consideró probado que golpeó y pateó a una persona herida en el patio de un… Ver Más