Meliá temió que una posible sanción de los Estados Unidos de Donald Trump por su negocio en Cuba le excluyera de los mercados financieros globales. Un riesgo que una compañía cotizada y presente en los mercados internacionales no puede permitirse. De ahí que, por ello pero no solo, decidiera hace dos semanas abandonar definitivamente la isla caribeña. En una carta publicada junto a los resultados semestrales, el presidente de Meliá, Gabriel Escarrer , justifica la decisión de marcharse de Cuba, dejando de gestionar y explotar los 34 establecimientos que tenía en el territorio. «El consejo de administración y el equipo directivo han adoptado esta decisión con el firme propósito de proteger los intereses de la compañía y de sus accionistas,… Ver Más