
La falta de agua potable en la Península de Paraguaná es un problema que empeora cada vez más, pese a las innumerables de supuestas mejoras que anuncia el gobierno regional a través de sus redes sociales. Las comunidades pasan más de un mes sin el suministro y cuando les llega agua es inestable.
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Así como está el centro de Punto Fijo, la principal ciudad de la Península de Paraguaná, está el resto de la península. Hace más de una semana que Hidroven anunció que les llegaría el agua, pero hubo varias fluctuaciones y luego apagones que disminuyeron la presión del agua.
Este miércoles 29 de julio la volvieron a poner, pero en la avenida Jacinto Lara hubo un corte eléctrico a las 10:00 am, por lo que las calles de esa zona no pudieron abastecerse; mientras que al final del centro, los vecinos ponían bombas de agua hasta de un caballo de fuerza para ver si podían agarrar, pero no tenía suficiente presión.

La gente conecta las bombas en los puntos principales de las calles y luego usan la boca para chupar el agua con la bomba encendida; en algunos casos, usan una gran jeringa conocida como “chupacabras”.
Sergio Pineda, habitante del callejón Chile, informó que la situación ha empeorado en los últimos tres años. Anteriormente, el agua les llegaba cada 21 días y podían abastecerse todas las casas. Este miércoles tenía la manguera de la casa de una vecina en la esquina y con ayuda de su bomba estaba intentando llenar los dos tanques de agua.
“De paso, eso no nos dura los 50 días. Uno compra botellones de agua o en camiones, pero vale 10 dólares mil litros y no todo el tiempo hay plata para comprar agua”.

Por su parte, Teofila Sánchez contó que su hija pasa “la noche en vela” monitoreando la bomba y chupando con su boca para poder agarrar agua, porque ya ella no puede hacerlo por su edad. Sin embargo, aunque han hecho las denuncias, nadie llega a llevarles agua o a resolver el problema.
También les pasa mucho que aunque tengan 50 días sin agua y anuncien que van a abastecer a su comunidad, eso no es garantía porque los apagones son diarios y a cualquier hora del día. “Nadie dice nada, ni cuándo se va ni cuándo llega”, dijo.

La gente en la comunidad pasa en vigila los tres días que les informan que llegará el agua a la comunidad para llenar tanques y hacer los oficios, aunque no sea seguro que puedan lograrlo.
Piden a las autoridades dejar las falsas promesas y dedicarse a resolver la falta de agua potable, que es lo más importante.
