
La Cancillería del régimen de Nicaragua criticó este martes 21 de julio, la nota enviada por la de Panamá en que llamó a consultas a su embajador en Managua tras rechazar las declaraciones del copresidente nicaragüense, Daniel Ortega, acerca de que no volverán a celebrarse elecciones en el país centroamericano.
“Al hermano Gobierno de la República de Panamá, a su pueblo que hemos acompañado en todo tiempo, difícil, convulsivo, o victorioso, acusamos recibo de una nota que objetivamente lesiona nuestros principios y valores de soberanía y dignidad nacional”, señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua en una nota enviada a la de Panamá.
“Al acusar recibo de esta nota, que por supuesto no representa los valores de no injerencia y no intervención que hemos reconocido siempre como propios en nuestros lazos históricos de unidad americana y caribeña, reiteramos que la soberanía de nuestro pueblo no se discute, se defiende con los argumentos propios de nuestra Constitucionalidad y Jurisprudencia”, continuó.
Nicaragua y Panamá, prosigue, “seguirán siendo hermanos en el honor y la gloria de haber luchado con hidalguía, contra todas las formas de imperialismo, intervencionismo y ocupación foránea”.
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“Recordamos al héroe, general Omar Torrijos, y desde su patriótica voz les decimos: El respeto a los derechos de los pueblos, es la paz”, indicó.
El Gobierno de Panamá convocó a consultas en la Ciudad de Panamá al embajador ante Nicaragua tras considerar que “suprimir” un derecho “fundamental” como es el voto “representa un fuerte agravio” a principios democráticos.
Con este llamado a consultas al embajador Eddy Davis Rodríguez, el Ejecutivo panameño retira a su representante diplomático en Managua y con ello rebaja el nivel de las relaciones, explicaron a EFE fuentes oficiales.
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Ortega, un exguerrillero que gobierna Nicaragua desde 2007, dijo el pasado domingo durante la conmemoración del 47 aniversario de la revolución sandinista que en Nicaragua “no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el Gobierno, atrapar el poder”.
La Cancillería panameña rechazó “las declaraciones hechas públicas por el presidente Daniel Ortega concernientes a que no habrá más elecciones en Nicaragua”, pues considera que “el voto constituye el principal mecanismo mediante el cual los ciudadanos expresan libremente su voluntad”.
También reafirmó “su compromiso con la democracia, el respeto al orden constitucional, las libertades fundamentales, el pluralismo político y la decisión soberana de los pueblos” y sostuvo que “el respeto a la voluntad popular, expresada mediante elecciones libres periódicas, transparentes y competitivas, es una condición esencial para la vigencia de la democracia”.
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De esta manera, Panamá se suma al rechazo a esas declaraciones de Ortega junto con Costa Rica y EEUU, Managua censuró la posición de San José, pero no ha dicho nada sobre la de Washington.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, acusó este martes Ortega de haber mostrado su “verdadera naturaleza autoritaria”.
El Gobierno de Costa Rica expresó el lunes su “profunda preocupación” por el cierre de espacios cívicos en Nicaragua, lo que generó el rechazo del Ejecutivo sandinista al calificarlo como “declaraciones atrevidas” de su vecino.
Ortega y su esposa Rosario Murillo, que era vicepresidenta desde 2017 y fue designada copresidenta desde febrero de 2025 a través de una reforma constitucional, gobiernan Nicaragua en medio de denuncias de fraudes electorales o eliminando a la oposición para no tener competencia.
Nicaragua debía celebrar elecciones generales en noviembre de 2026, pero las enmiendas constitucionales ampliaron el período presidencial, por lo que en teoría serían en noviembre de 2027.
Con información de EFE
