El domingo por la noche ha tenido un sabor agridulce en Argentina que, si bien agradece a la albiceleste los logros alcanzados a lo largo de esta Copa del Mundo, ha visto desvanecerse frente a sus ojos el sueño de una cuarta estrella . El entusiasmo de la ‘scaloneta’ y la pasión de sus seguidores no han sido suficientes para ganar un segundo campeonato de manera consecutiva. «Pensé que lo volvíamos a lograr», se escuchaba en las calles de Buenos Aires. Una multitud se hizo presente en el Obelisco pese a la derrota para agradecer a la ‘scaloneta’ y homenajear a lo grande a su ídolo, Lionel Messi. El duelo para Argentina este domingo ha sido por partida doble: por el primer puesto que no fue y por la despedida internacional de la figura más importante que ha dado el fútbol albiceleste en los últimos tiempos. «Nos vamos de este bar porque trae mala suerte», se oía decir a un joven que, en medio del partido con España, se levantó de una mesa junto a un grupo de amigos y se fueron rápidamente del sitio. Otros argentinos vieron el partido entre rezos y con un rosario en la mano. Y no faltaron los que encendieron velas durante todo el enfrentamiento deportivo. Sin embargo, todo ello –incluso las invocaciones previas al fallecido astro, Diego Maradona- no alcanzó. Desde la llegada de Argentina a la final, los seguidores de la albiceleste habían planificado detalladamente sus festejos para el domingo. Algunos evaluaban, incluso, alquilar un piso por el día cerca del Obelisco de Buenos Aires para encontrarse justo en el epicentro de las celebraciones. No obstante, la gloria no pudo ser. Pero la tristeza por haber estado tan cerca de la victoria y no alcanzarla, no impidió a los argentinos reconocer que su rival ibérico fue más fuerte. La desilusión no solo estuvo ligada al resultado final, sino también a que en los últimos partidos los argentinos habían obtenido una «mala costumbre». «Nos habíamos acostumbrado a la remontada, entonces esperábamos que una vez más todo se diera vuelta en los últimos minutos», era uno de los comentarios que se escuchaba este domingo en los bares porteños. La enorme decepción sufrida por los argentinos luego de la final –muchos de ellos se veían invencibles tras la derrota a Inglaterra- no impidió que miles de ciudadanos se dieran cita en el Obelisco y en distintos puntos del país para homenajear a una selección de la que se sienten orgullosos pese al resultado del domingo. El Gobierno argentino incluso declaró que será festivo el día en que la ‘scaloneta’ regrese a su país. Con cánticos dedicados al seleccionado albiceleste, bombos e incluso fuegos artificiales, miles de personas coparon la avenida 9 de Julio en Buenos Aires para agradecer al equipo liderado por Lionel Messi. Entre los gritos que se escucharon en pleno centro porteño destacaban los que pedían la continuidad del entrenador. «¡No te vayas Scaloni!», imploraban algunos asistentes, envueltos en los colores de su país. También se escuchaba algún que otro «¡Viva la patria!» por parte de algún argentino que insistía en reconocer los logros de un seleccionado que estuvo a un paso de obtener la copa. Por supuesto, en los encuentros que tuvieron lugar después del partido en las calles de Buenos Aires no faltó el mítico canto que reza «el que no salta es un inglés» e incluso se replicaron banderas de reivindicación de las Islas Malvinas, repitiendo el gesto del seleccionado albiceleste tras la victoria frente a Inglaterra el pasado miércoles. Si bien la amargura de no haberse hecho nuevamente de la Copa del Mundo habiendo estado tan cerca se volvió inocultable en los rostros de los argentinos, en la noche del domingo una frase se repetía en distintas situaciones casi como un mantra y a modo de premio consuelo: «Bueno, al menos no perdimos contra Inglaterra».