
Desde hace mucho tiempo, los residentes de California se están preparando para el Big One, un gran terremoto que podría superar al que destruyó gran parte de San Francisco en 1906. Ahora, una nueva investigación encendió las alarmas en el sur del estado.
Por Clarín
Según informa Fox Weather a partir de un estudio publicado en el Journal of Geophysical Research, una zona estratégica donde convergen las fallas de San Andrés y San Jacinto alcanzó niveles de tensión tectónica comparables con los más altos registrados en los últimos 1.000 años.
El área en cuestión es el paso de Cajón, ubicado a unos 80 kilómetros del centro de Los Ángeles. Allí confluyen los segmentos Mojave Sur y San Bernardino Norte de la falla de San Andrés, junto con el segmento San Jacinto Bernardino de la falla de San Jacinto, una de las intersecciones tectónicas más importantes del oeste de Estados Unidos.
Han transcurrido 100 años desde que el desacople de estas fallas produjo un gran terremoto. Durante ese período, la tensión acumulada aumentó de manera constante en sectores clave de ambos sistemas, una situación que genera preocupación en una región donde viven millones de personas.
¿Cuál es la importancia del paso de Cajón?
Para analizar el fenómeno, un equipo de investigadores utilizó simulaciones informáticas que reconstruyeron 1.000 años de actividad sísmica. El modelo permitió estimar cómo se acumula la tensión en distintos segmentos de falla y cómo esa energía puede afectar a las áreas vecinas con el paso del tiempo.
Los resultados mostraron que varios sectores cercanos al paso de Cajón presentan algunos de los niveles de tensión más elevados de todo el milenio estudiado. Según Fox Weather, el segmento San Jacinto Bernardino registró la carga más alta dentro de la compleja unión de fallas analizada.
Lea más en Clarín
