Los familiares de los presos políticos en las dictaduras siguen buscando desesperadamente a sus seres queridos y denunciando su situación. Pero hay un lugar donde ni siquiera es posible escuchar esos gritos de auxilio: Corea del Norte, donde se aplica el principio de la ‘culpabilidad por asociación’, mediante el cual hasta tres generaciones de una misma familia pueden ser enviadas a un campo de trabajos forzados. Ahn Myeong-chul fue destinado como guardia a uno de esos campos. Allí presenció y participó de primera mano en el funcionamiento de uno de los sistemas represivos más herméticos del mundo. Un día de 1994, su padre hizo en privado y achispado por el alcohol un comentario crítico sobre el sistema de distribución de… Ver Más