En la vida pública húngara de las últimas décadas, pocas figuras han encarnado con tanta coherencia la idea de la fuerza del derecho como András Baka . Su ascenso a la presidencia no tiene nada que ver con una carrera política , sino que culmina una biografía marcada por la disciplina, la discreción y una fe casi obstinada en la estructura jurídica como fundamento de la convivencia democrática. Con 140 votos a favor y sólo 6 en contra, el Parlamento eleva a la Presidencia de Hungría al que fuera presidente del Supremo sustituido por Orbán en 2012. Baka no es un político carismático ni un estratega partidista; es, ante todo, un jurista que ha sobrevivido a cambios de régimen,… Ver Más