Arturo Gabriel Mengual de Torre: La generación petrolera olvidada (1935-1975)

“Honor a quien honor merece”

Las sociedades con alta autoestima y motivación al logro son capaces de reconocer su historia y cultura, entre otros elementos. La palabra reconocer es un palíndromo, es decir, que se lee igual al derecho o al revés, pero lo fundamental no es lo que dice la palabra en sí, sino la actitud de una persona para reconocer a otra sus fortalezas y sus dones.

La industria petrolera, la gran desconocida

Para la vasta mayoría de los venezolanos, la industria petrolera se conoce a través de la habitual conducta de llenar el tanque de gasolina a precios inigualables, irrisorios cuando el dólar se cotizaba a 4,30 bolívares, en comparación con su valor internacional para la época. También era conocida para aquellos que transitaban por las carreteras de la costa oriental del estado Zulia, o las carreteras del norte del estado de Monagas. Por ejemplo, se veían las cabrias, los mechurrios quemando gas, los balancines en tierra o en el lago de Maracaibo, los patios de tanques de petróleo o productos, entre otros equipos e instalaciones como las refinerías en diversas regiones del país. Solo una minoría de venezolanos conocía a fondo la industria petrolera transnacional en Venezuela entre los años 1920 y 1975, fecha de la nacionalización petrolera en el país. Entre ellos se encontraban la generación pionera de profesionales de ingeniería, técnicos y obreros venezolanos que trabajaban para la Creole, Shell, Gulf, Mobil, Texaco, entre otras empresas transnacionales petroleras.

También estaban los académicos de las universidades relacionadas con el tema, los funcionarios de los ministerios de Fomento y de Minas de Hidrocarburos, así como los intelectuales, los políticos y delegados sindicales de diversas ideologías.

La conducta proactiva del trabajador venezolano petrolero

Richard Monin, trabajador norteamericano de Creole, en su monografía Cuando la lata de agua costaba un real, (Lagoven S.A., Caracas, s/f), sobre los campamentos petroleros del país, explicaba acertadamente una conducta sine qua non del trabajador venezolano para la época. Tal vez sea una de las sobresalientes fortalezas que tiene el gentilicio venezolano y que muy pocas veces se reconoce.

Parafraseando la información que nos brinda Monin y usando el lenguaje de las ciencias gerenciales actuales, concluimos que los venezolanos demuestran una capacidad particular para comprender los protocolos de trabajo de tecnologías complejas, como también para buscar soluciones bajo presión operativa y administrativa, a la vez que muestran una clara disposición para asumir responsabilidades en condiciones de riesgo, propias de la industria del petróleo.

La industria petrolera transnacional venezolana

Venezuela siempre fue un país petrolero. En sus entrañas estaba y está el oro negro. El Zumaque 1 (1914) y el Barroso II (1922) fueron los célebres pozos petroleros que iban a sellar el presente y futuro del país. Las principales empresas petroleras extranjeras llegaron con cuatro ingredientes fundamentales para desarrollar el sector petrolero a un nivel inimaginable para la época y las próximas seis décadas: gerencia, tecnología, capital intensivo y fuerza laboral con formación y experiencia. Ni el Estado venezolano, ni las empresas privadas tenían las condiciones objetivas para participar en este negocio, solo el recurso humano venezolano, que crea, mantiene, mejora y transforma una empresa, una industria o un país, participaba en la industria petrolera transnacional.

Las organizaciones de recursos humanos de las empresas petroleras extranjeras se percataron de esto y comenzó el proceso de la empleabilidad de venezolanos, a partir de la década de los 40 hasta la de los 70, haciendo énfasis en características conductuales de entrada como:

  • Valores de integridad, responsabilidad y disciplina.

  • Inclinación a estudiar las ingenierías críticas de los hidrocarburos.

  • Capacidad para aprender protocolos de trabajo e idiomas.

  • Adaptabilidad a sistemas tecnológicos no existentes en el país.

Fue así como un grupo considerable de esa generación de venezolanos fue empleado y formado en geología, ingeniería de petróleo, química, refinación y negocios, entre otras carreras, en universidades de Venezuela (UCV y LUZ), de Estados Unidos (Tulsa, MIT, Stanford, Oklahoma, Harvard, Chicago, Cornell, Los Ángeles, Michigan) y en Inglaterra (Manchester, Oxford).

Algunos venezolanos formados en la industria petrolera transnacional

 

  • Siro Vásquez (†). Ingeniero de Refinación, Tulsa, Estados Unidos, 1936. Se inició en Creole y fue el primer venezolano y latinoamericano en ocupar la vicepresidencia de Exxon a nivel mundial (desde Estados Unidos, en 1970).

  • Guillermo Zuloaga (†). Doctor en Geología, Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, Estados Unidos, 1930). Fue director de Creole en 1959 y fundador de la Escuela de Geología de la UCV en 1940.

  • Alberto Quirós Corradi (†). Máster en Comercio Internacional, Instituto Politécnico de Londres, Inglaterra. Presidente de Shell en Venezuela en 1974 y de Maraven S.A. en 1976, su intervención en la nacionalización y el cambioorganizacional fue fundamental, así como su desempeño en Agropet (1974-1975) y en la dirección del periódico El Nacional.

  • Guillermo Rodríguez Eraso (†). Geólogo, máster en Ciencias, Stanford, Estados Unidos, 1968. Estuvo al frente de la vicepresidencia de Creole en 1974 y la presidencia de Lagoven S.A. en 1976. Participó activamente en la nacionalización y el cambio organizacional en las filiales.

  • Pablo Reimpell (†). Administrador de la UCV, Venezuela. Comenzó en Shell y posteriormente fue vicepresidente de Pdvsa (1976-92). Considerado el gurú de las finanzas, lideró el cambio organizacional financiero para salvaguardar la industria.

  • Gustavo Coronel.  Geólogo, Tulsa, Estados Unidos, 1955. Se inició en Shell y se desempeñó como director de la primera directiva de Pdvsa en 1975. Fue fundador de Agropet y coordinador del cambio organizacional de las filiales. Reconocido como un referente en la historia de la industria petrolera venezolana.

  • Brígido Natera (†). Geólogo, M.B.A. en Stanford, Estados Unidos, 1968. Se empleó en Creole en 1942 y fue el primer presidente de Pdvsa (1984-86) de acuerdo con el plan de carrera ejecutiva (RYDE).

  • Luis Gusti. Máster en Ingeniería Petrolera, Tulsa, Estados Unidos, 1971. Ingresó en Shell y posteriormente fue presidente de Pdvsa (1994-98). Cambió el modelo de negocio corporativo-operativo y desarrolló la Apertura Petrolera.

  • Renato Urdaneta (†). Ingeniero químico, Syracuse, Estados Unidos, 1951. Sus inicios fueron en Creole y luego fue presidente de Pequiven (1977) y de Lagoven S.A. 1981. Fue líder del milagro de Pequiven (1976-1981).

  • Ramón Cornieles (†). Ingeniero mecánico, Toledo, Ohio. Estados Unidos. Comenzó en Shell en 1950, fue director de Maraven S.A. (1980). Un gran ejemplo de meritocracia, ya que subió de cargos desde la nómina menor.

  • Gustavo Inciarte (†). Ingeniero petrolero, Oklahoma, Estados Unidos, 1957. Entró en Shell y llegó a la dirección de Pdvsa (1995-98). Estuvo al frente de la presidencia de la International Society of Petroleum Engineers en 1999.

  • Héctor Riquezes. Economista, Durke, Estados Unidos, 1958. Luego de sus inicios en Creole, llegó a la dirección de Pequiven (1977) para seguir a la de Pdvsa, 1990. Reconocido como un experto en RRHH en Venezuela y Latinoamérica.

Es justo reconocer el papel de Gustavo Coronel, como tal vez el único pionero y protagonista que ejerce un rol de cronista de la industria petrolera, por la excelente documentación confiable de la historia, cultura organizacional y desarrollo, más allá de los hierros, como dicen los ingenieros que he conocido en mi carrera en la industria petrolera.

Pioneros y protagonistas

La generación de petroleros venezolanos, en el período 1935-1975, se distinguió por:

  • Ocupar la mayoría de los puestos claves o críticos, tanto técnicos como gerenciales, en las compañías petroleras en la década de los 70. Sin esta ventaja competitiva, la nacionalización petrolera de Venezuela, que comenzó el 1 de diciembre de 1975, no se habría llevado a cabo. Esto permitió crear un modelo de empresa pública que gestionaba lo público de manera transparente, eficiente, rentable y sostenible.

  • Asumir la planificación y operación del negocio petrolero venezolano. A partir de 1975, momentos en los cuales Venezuela dependía del oro negro, recaía en los hombros de la referida generación.

Ellos respondieron exitosamente a ese reto y llevaron a Pdvsa y sus filiales a un lugar mundial de relevancia. Esta es la razón de la importancia de esa generación indebidamente olvidada, a pesar de su valioso aporte al país.

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Author: Pablo Perez