El flag football , nuevo deporte olímpico que se estrenará en Los Ángeles 2028, es una variante del fútbol americano cuya principal característica es que no hay contacto. El objetivo de la defensa no es derribar al contrario, sino arrebatarle una de las dos cintas (flags) que lleva colgadas de la cintura. Cada equipo está compuesto por cinco jugadores. El campo también es más pequeño: mide 70×25 yardas (64×23 metros). El equipo atacante inicia su posesión en la línea de 5 yardas con un pase hacia atrás al ‘quarterback’ o mariscal de campo, encargado de comenzar la jugada. A partir de ahí, el objetivo es avanzar hasta la zona de anotación del rival. La jugada termina cuando se intercepta un pase, se quita una bandera al portador del balón, este sale de los límites del campo o un pase hacia delante toca el suelo. Si nada de eso ocurre y el equipo atacante cruza la última línea rival, marca un ‘touchdown’ y suma seis puntos. Después, como ocurre en el rugby y el fútbol americano, dispone de una oportunidad para anotar uno o dos puntos extra, pero no mediante un pateo entre los postes, sino con una nueva jugada desde las líneas de 5 o 10 yardas. Cada equipo atacante dispone de cuatro oportunidades, conocidas como ‘downs’, para alcanzar la línea de mediocampo. Si lo logra, obtiene automáticamente otros cuatro intentos para buscar la anotación; si falla, pierde la posesión del balón y el rival comienza su ataque desde su propia línea de 5 yardas. Los partidos constan de dos tiempos de 20 minutos. La excepción son los dos últimos minutos de cada periodo, en los que el reloj se detiene cada vez que el balón no está en movimiento. El origen del flag football se sitúa en la Segunda Guerra Mundial. Era la forma de esparcimiento de los soldados estadounidenses durante sus campañas en el extranjero. La primera liga se fundó en 1960. El Mundial de 2026 repartirá los dos primeros billetes olímpicos para Los Ángeles, cita que, de momento, solo cuenta con Estados Unidos como equipo clasificado por su condición de anfitrión. La selección femenina española, actual bronce europeo, se clasificó para el Mundial. Encuadrada en el grupo B, tendrá que medirse con Australia y Estados Unidos. Nigeria, que iba a ser su primer rival, se retiró del torneo al no poder tramitar los visados de sus jugadoras. Si España queda entre las dos primeras de su grupo, se clasificará para los cuartos de final. Para obtener el billete olímpico deberá alcanzar, al menos, una posición de podio, al margen de lo que haga Estados Unidos. La otra vía de clasificación pasa por dos torneos preolímpicos que se celebrarán en 2028 y para los que se clasificarán selecciones a partir de los resultados de los campeonatos continentales de 2027.