
Lo creas o no, hay algunos datos sobre el chocolate que quizá no conozcas.
El chocolate venezolano es uno de los más apreciados del mundo. Se combina bien con cardamomo o tamarindo, pero no con romero (termina con sabor a barbacoa, y no de la buena). Infundir chocolate con maracuyá es relativamente fácil, pero trabajar con mango puede ser complicado. Queda espectacular sobre jengibre confitado. Y si no crees que exista un trabajo soñado, déjanos quitarte esa idea: puedes obtener una certificación como catador de chocolate para convertirte en un verdadero profesional.
Por Connie Ogle | El Nuevo Herald
No necesitas saber nada de esto, sin embargo, para entrar en Garcia Nevett Chocolatier de Miami. La tienda de South Miami, que acaba de ser votada una de las mejores en los Estados Unidos, vende algunos de los chocolates de alta gama más creativos y deliciosos que probarás en tu vida.
Las hermanas nacidas en Venezuela, Isabel y Susana García Nevett, ambas certificadas como catadoras de chocolate, comenzaron el negocio en 2012 como tantas emprendedoras en Miami: en una cocina doméstica (en este caso, la de Susana). Tenían un negocio de chocolate en Caracas y, como dice Isabel García, esperaban presentar a Miami su pasión: el cacao venezolano de origen único.
“Queríamos traer algo positivo que saliera de Venezuela”, dijo ella.
Es importante conocer la diferencia entre cacao, cocoa y chocolate. Cacao es cocoa en su forma cruda y menos procesada, cultivada en árboles de cacao en Sudamérica, África Occidental y algunos países asiáticos. Las vainas se cosechan y se convierten en cocoa, y luego en chocolate mediante un proceso de varios pasos.

Las García no elaboran el chocolate en bruto; lo obtienen de productores en Venezuela y, ocasionalmente, de otros países. Después crean sus bombones en una infinidad de sabores.
También hacen algunos pasteles y alguna galleta ocasional, pero “¡No somos reposteras!”, dice Isabel con énfasis. La celestial galleta cuadrada con chispas de chocolate y los pasteles de chocolate, que se ofrecen en tamaño completo por $45 o en porción mini por $15, dirían lo contrario.
Las hermanas consiguieron su primera cocina comercial en 2016 y en 2018 abrieron su primer local en la avenida 57 en South Miami, en centro comercial donde no tienes que pagar por estacionar y los transeúntes se sienten atraídos por los diminutos y preciosos chocolates.
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