
Tras casi dos décadas sin renovación a través de elecciones motivado a trabas de distintas índole, entre ellas las impuestas por el TSJ, y de una prolongada prórroga en los cargos rectorales, la Universidad de Los Andes ha dado un paso decisivo hacia la restitución democrática con el cierre de inscripciones de su Comisión Electoral, dando luz verde formal a la carrera por el rectorado.
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La participación de la comunidad ulandina no solo ratifica el compromiso con la autonomía universitaria, sino que evidencia una necesidad imperativa y largamente postergada de renovar los liderazgos en todos los niveles para rescatar a la institución del profundo rezago administrativo y estructural acumulado durante casi dos décadas de crisis nacional, una realidad de la cual la ULA no ha estado ajena.
Este escenario exige la ejecución rigurosa de un cronograma elaborado por la Comisión Electoral Central en estricto cumplimiento de las leyes y reglamentos que rigen la materia, abriendo el camino hacia un proceso electoral formal.
En este sentido, la oferta de aspirantes refleja tanto la magnitud del reto como el interés del talento académico en asumir las riendas de la casa de estudios, considerada a nivel nacional e internacional como una de las mejores de Venezuela.
La Comisión Electoral Central señaló que al cierre del proceso de inscripciones se contabilizaron cuatro equipos completos integrados por aspirantes a los cargos de rector, vicerrector administrativo, vicerrector académico y secretaría, además de dos aspirantes individuales al cargo de rector.
Esto representa una oportunidad de elección democrática altamente competitiva ante los perfiles postulados, quienes de resultar electos, asumirán la enorme responsabilidad de guiar la institución y enfrentar los desafíos de la actualidad.
Entre los postulados al cargo de rector, como máxima autoridad universitaria, destacan profesionales y conocedores de la realidad académica como Patricia Rosenzweig Levy, Manuel Morocoima, Virgilio Castillo, Gerard Páez Monzón, Pedro Grima Gallardo y Juan Carlos López Montilla, cada uno con una amplia y reconocida trayectoria en el quehacer universitario.
El desafío de rescatar una universidad en crisis radica en el estado crítico de la casa de estudios que heredarán las nuevas autoridades a partir del próximo 11 de noviembre.
Los candidatos a rector, vicerrector académico, vicerrector administrativo, secretaria , así como decanatos de todas las facultades y los núcleos de la ULA deberán asumir las riendas de una universidad golpeada por presupuestos deficitarios, salarios que han pulverizado el gremio profesoral y una infraestructura física severamente deteriorada por la falta de inversión oficial.
Es por ello que frente a este escenario adverso, la pluralidad de opciones inscritas representa un rayo de esperanza para oxigenar la gobernanza ulandina.

Las propuestas que emerjan durante la campaña electoral que iniciará formalmente el próximo 9 de octubre tendrán que trascender la simple administración de la escasez, apostando por la modernización académica, la reinvención institucional y la recuperación del rol fundamental de la academia como bastión del pensamiento crítico en Venezuela.
Tras la entrega de los recaudos de cada uno de los aspirantes, la Comisión Electoral dará inicio a la fase de revisión y evaluación de la documentación recibida para definir el listado final de candidaturas admitidas, marcando el inicio de un cronograma oficial que contempla la revisión y admisibilidad del 7 al 13 de agosto de 2026, la publicación preliminar el 14 de agosto, las impugnaciones el 28 y 29 de septiembre. La decisión sobre estas será el 30 de septiembre y el 1 de octubre, y la publicación de decisiones el 2 de octubre.
Asimismo, el proceso continuará con las sustituciones el 5 y 6 de octubre con revisión el 7 y 8, la publicación del listado definitivo de candidatos el 8 de octubre, el inicio de la campaña electoral del 9 de octubre al 8 de noviembre, y finalmente la primera vuelta de votaciones fijada para el 11 de noviembre de 2026, con una eventual segunda vuelta el 11 de diciembre.
La cuenta regresiva ha comenzado y la comunidad Ulandina se encuentra ante una oportunidad para demostrar que, a pesar de los embates de la crisis, el futuro del conocimiento sigue más vivo que nunca.
