
Por tercera vez en 15 días, habitantes de varios sectores de Maturín, estado Monagas, protestaron a las afueras de la sede regional de Corpoelec para reclamar por las interrupciones del servicio eléctrico que, según denunciaron, se prolongan hasta por 10 horas. La manifestación estuvo conformada en su mayoría por personas de la tercera edad, quienes expresaron su indignación ante el impacto negativo que sufren por los constantes apagones.
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Omayra Hernández, vecina del sector Fundemos I, declaró que llevan una semana sin corriente de 220 V, luego de que Corpoelec instalara un transformador que no duró ni un día, pues fue colocado al mediodía y por la noche se averió. Explicó que esta situación ha provocado la pérdida de sus alimentos refrigerados, además de impedirle usar el aire acondicionado.
“Con lo poco que nos pagan como jubilados compramos nuestra comida y la tenemos que botar, porque las neveras se nos echan a perder. Eso no es calidad de vida. El calor que hace me afecta la tensión y yo quiero vivir mi vida tranquila. Tengo que dormir en el porche de mi casa porque el calor es horrible”, sostuvo la octogenaria.

Por su parte, Haydee Cardiel, residente del sector III de Paramaconi, señaló que la población atraviesa una situación de “desesperanza increíble” ante el recrudecimiento de la crisis eléctrica. Cuestionó que los cortes que, inicialmente eran de tres horas, hayan aumentado de forma progresiva hasta alcanzar ocho horas diarias, divididos incluso en dos tandas que pueden sumar hasta 10 horas.
“Ya uno no halla a quién reclamar, porque a qué autoridades se puede acudir Uno va a un ente gubernamental y no le paran pelota. Si son ocho horas sin luz, también pasamos esa misma cantidad de horas sin agua, porque las bombas dejan de funcionar”, indicó Cardiel.
“Agotada física y mentalmente”, así afirmó sentirse Esmirna Freites, del sector La Florida de Los Godos, debido a las fallas en el suministro. Aseguró que en las últimas semanas las interrupciones se han agravado, siendo los más afectados los niños y adultos mayores, quienes en algunos casos requieren concentradores de oxígeno.
